Tadasana. Postura de la Montaña

Tadasana es una postura de YOGA sencilla y muy poderosa. Es posible realizarla en cualquier momento y lugar. Cuando nos sentimos faltos de energía, cuando nuestra respiración es corta y rápida, cuando estamos desconectados de nuestro cuerpo físico. Tadasana serena la mente y energiza el cuerpo para estar, de pié "aquí y ahora" y ver como se despliega nuestra vida.

Armado:
De pié con los píes paralelos alejados entre sí a la distancia de las caderas.Eleve los dedos de los píes del piso, presionando los cuatro lados de las plantas uniformemente sobre el suelo. Sienta la activación de las piernas, elevando los cuadriceps, percibiendo los músculos que abrazan los huesos, suavemente vuelva a apoyar los dedos de los píes en el piso.Active las bhandas, sintiendo que la firmeza del bajo vientre alivia la curvatura de las lumbares, a través de la creación de un mayor espacio entre dichas vértebras mientras el sacro se dirige hacía abajo.

Eleve la caja torácica uniformemente por sus cuatro lados: anterior,laterales y posterior, trayendo suavemente las costillas inferiores hacia abajo y hacia adentro, nivelando el tórax con la pelvis. Alargue bien la columna y relaje los hombros, alejándolos de las orejas, creando espacio en la porción superior de las escápulas y deslizando su porción inferior en dirección a la pelvis. De esta forma sienta como cómo el ancho entre los hombros se expande,creando más espacio para la expansión completa de los pulmones,tanto en la parte anterior, posterior como lateral.

Alinee el cuello con el resto de la columna,trayendo los laterales del cuello un poco hacía atrás,dejando que el mentón quede paralelo al piso,levemente hacía adentro,permitiendo de esta forma que la cabeza se alinee con el tórax y la pelvis.

Sienta el efecto de la fuerza de gravedad enraizando los pies en el suelo. Al mismo tiempo sienta, que una fuerza igual y contraria viene de la tierra y alarga el cuerpo en dirección al cielo. Respire a lo largo de este espacio creado a través del alargamiento del cuerpo en la Postura de la Montaña, sintiendo la presencia del eje energético tierra - cielo.

Al inhalar sienta el flujo ascendente el prana vayu.Al exhalar, perciba el flujo descendente de apana vayu.Observe el punto de encuentro de estas dos corrientes energéticas, a la altura del plexo solar, samana vayu.

Visualice raíces creciendo de las plantas de los pies en dirección al centro de la tierra, creando estabilidad y soporte,mientras el piso pélvico se eleva, activando el primer chacra.

Siéntase plenamente seguro, sustentado y apoyado, absorbiendo completamente las cualidades de la Montaña:firmeza, estabilidad y suavidad.

La quietud de la Montaña activa su observador interno, con asiento en el sexto chacra. A través de las cualidades de claridad, discernimiento y sabiduría que emanan de este centro energético en equilibrio, la vida pasa a ser vivida a partir de un nuevo punto de vista fundamentado en la estabilidad y fuerza de la Montaña.

Permanezca totalmente alerta, reconociendo la felicidad innata proveniente del sentimiento de plenitud como su verdadera naturaleza.

Desarme suavemente la postura, absorviendo profundamente los beneficios de la postura.

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